VIDENCIA
 
La videncia es el poder que tiene una persona de ver un mundo que el común de la gente no ve. De allí que la palabra proviene y hace referencia a ese “ver” especial. Sin embargo cuando se habla de videntes no se está hablando sólo del poder de una vista que podríamos denominar ampliada sino de algo mucho más profundo.
En este caso cuando hablamos de videntes estamos hablando no solo de la persona que es clarividente (la facultad de utilizar una “segunda vista”) sino de todo tipo de poderes, puede ser clariaudiencia y otros tipos de cualidades “especiales”.
El vidente es aquel que no solo puede ver el otro mundo sino que puede interferir el mundo cotidiano con acciones mágicas y aunque esta actividad está más relacionada con la de los brujos podríamos expresar que el vidente es aquel que utiliza procedimientos especiales para llegar a conclusiones e intervenir de alguna forma con ese conocimiento, en su comunidad.
 
 
Cómo desarrollar la clarividencia 
El don de vidente puede tomar varias formas para expresarse: en la clarividencia se vea visiones, en la clariaudicia se escucha sonidos y palabras y en la clarisiencia se exprime sensaciones o emociones. En todos casos, cualquiera la forma de obtener sus mensajes, el vidente tiene que describir los elementos de representación de tu vida. Entonces, a través de mi experiencia de clarividente, he tenido que desarrollar la interpretación de los elementos representativos que son propios a cada una persona; como tus sueños son propios a ti, asimismo son las visiones que te representan; y luego comunicarlo de forma comprensible y accesible para que el consultante puede entender y comprender los mensajes y sucesos que llegan a través de mi y que están destinados a el. 
El clarividente puede a través de su don resultar muchas veces como una ayuda a las personas para estar acompañadas a través de todo su  proceso de transformación personal y con ello su clarividencia les permitir conseguir  una visión más clara de las opciones que se les ofrecen y se les ofrecieron.  Asimismo podríamos  afirmar que  el clarividente tiene la capacidad o facultad de ver con el «ojo interno» o con la  vista espiritual, de modo que se consiga presagiar las cosas que ocurrirán. La real clarividencia es la facultad de percibir a través de la materia más densa, desapareciendo esta, a voluntad del vidente y sin que sea un obstáculo para ello el tiempo, pasado, presente o futuro. Además de la clarividencia hay una enorme cantidad de ciencias predictivas, que se basan en el hecho de poder saber, conocer y adivinar aquellas cosas que están por ocurrir. Esto necesariamente abarca la posibilidad de ingresar dentro de una dimensión paralela donde se encuentran  confinados  los datos de interés. 
Para poder tratar entender  todos estos fenómenos, deberíamos, como primer paso estudiar las leyes que rigen  al hombre y a su vida, tales como el Karma, Recurrencia, etc. Lo fundamental  para practicar la clarividencia o algún otro tipo de ciencia de la predicción, radica en el poder leer e interpretar los diferentes oráculos a que se tengan acceso y estos están en su mayoría relacionados con el poder imaginativo o de «Clarividencia» y con el poder intuitivo o de “intuición”. Se colige una explicación clara y concreta sobre lo que la clarividencia es y las prácticas necesarias para que el estudiante consiga desarrollar de forma óptima este sentido del Alma en las enseñanzas Gnósticas.
 
En relación a la clarividencia Samael Aun Weor dijo: «…La clarividencia y la imaginación son la misma cosa. La clarividencia es la imaginación, y la imaginación es la clarividencia. Cuando una imagen surge en nuestro interior, debemos examinarla con serenidad, para descubrir su contenido. Hay que hacer una diferenciación entre las imágenes propias y las imágenes ajenas. La imaginación tiene dos polos: uno receptor y otro proyector. Una cosa es recibir y otra es proyectar una imagen creada por nuestro entendimiento. El polo contrario de la imaginación es el imaginario. Imaginación es clarividencia. Imaginario, son las imágenes absurdas creadas por una mente llena de aberraciones...» 
Será pertinente dejar en claro que la clarividencia es la parte más elevada y pura de la imaginación, y que por el contrario el nivel más bajo de la imaginación es la fantasía. Teniendo en cuenta que la clarividencia es imaginación; podríamos decir entonces que toda persona es en cierta medida clarividente. Lo que  diferenciará a unos de otros, en tal sentido, es que algunas  personas  se han sometido a duras disciplinas esotéricas, con la finalidad de desarrollar su sexto sentido y habrá otras  que no. 
Tenemos, además, que  aprender diferenciar entre, lo que es clarividencia y lo que es seudo-clarividencia. Las cuales podemos distinguir a partir del enfoque contradictorio que ambas poseen. Mientras la clarividencia se fundamenta en la objetividad, la pseudo-clarividencia en la subjetividad. Definiremos para tal motivo a la objetividad como la Realidad Espiritual (Mundo Espiritual) y la subjetividad como el Mundo de la Ilusión que no posee nada de realidad. Hay además una zona intermedia a estos dos mundos, la cual puede ser objetiva o subjetiva, y que conoceremos con el nombre de mundo Astral. 
 
Dentro de la clarividencia, como todo lo que existe en el mundo, hay grados y grados, por eso es bueno  diferenciar entre la clarividencia de un Maestro y la clarividencia de un discípulo. 
La clarividencia, está estrechamente vinculada con el desarrollo del Chakra frontal, en tal sentido cualquier persona podría seguir una disciplina esotérica y de esa forma   activar sus chakras o ir desenvolviendo sus poderes de clarividencia. La clarividencia al vincularse con el chakra frontal o de Ajna, está ubicada en el plexo cavernoso, en el entrecejo. También es conocido como sentido espacial o tercer ojo y está íntimamente relacionado con la glándula Hipófisis, que al ser despertado, otorga  los ocho Shidis o poderes mayores, y 32 poderes menores. El Chakra de Ajna, posee dos pétalos y su color está entre el rosado y el violeta pálido. Este Chakra reúne importantísimas funciones las cuales están sujetas a la videncia en los planos Superiores del Universo, lo que permite  al Iniciado llevar sus investigaciones hacía lo más básico, como el átomo, cuya estructura logra ser percibida y estudiada con claridad. 
Las Enseñanzas-Gnósticas en relación a la clarividencia nos aconseja  valernos de la meditación interna y de la vocalización de algunos mantrams, si lo que buscamos  es ser unos verdaderos  clarividentes. Debemos además ser tenaces y constantes dentro estos trabajos, para lograr las primeras percepciones dentro de la clarividencia  no  debemos cansarnos de trabajar en ello (meditación y vocalización de los mantrams) hasta. La gran mayoría de las veces estas percepciones se comenzaran a  notar dentro de la  meditación interna, con pequeñas manchas luminosas planas y brillantes. Estos destellos conciernen al «Ojo de la Sabiduría», que se halla situado dentro de  nuestro entrecejo. Tenemos que saber distinguir siempre, entre la imaginación y la fantasía y recordar que la imaginación es positiva (porque está asociada a la clarividencia), pero la fantasía es perjudicial para nuestra mente. Finalmente debemos recordar que el peor enemigo de la clarividencia es la ignorancia, por lo tanto vale la pena estudiar de forma profunda  las Enseñanzas-Gnósticas, las cuales se encuentran dentro todas las obras de los Grandes Maestros y formar de esta manera dentro nosotros un nivel intelectual óptimo para la llegada de éste sexto sentido. 
 
No está demás manifestar que cada persona reacciona de forma distinta ante las percepciones clarividentes, dependiendo del diagnóstico Psicopatológico y Personalógico que posea. 
 
Si lo que se busca es el correcto desarrollo de la clarividencia necesitamos una buena cultura intelectual, necesarios también para el buen desarrollo de los poderes ocultos, chacras etc.; necesitaremos de una fuerte disciplina intelectual. Si no se posee  una verdadera base intelectual, es bastante factible el hecho de que podamos vernos  en serios problemas degenerativos. Además de la mencionada base intelectual, es  más que indispensable someternos a la disciplina esotérica con el propósito de estudiarnos a nosotros mismos y de esa forma adentrarnos dentro de la clarividencia.
Uno de los más grandes  iniciados Rosa-Cruz Max Heindel, dentro de su obra titulada «El Concepto Rosa-Cruz del Cosmos», nos manifiesta que cuando los Chakras, (que no son más que  vórtices magnéticos) del Cuerpo Astral giran de izquierda a derecha (en sentido horario), la clarividencia resulta positiva y, mientras,  giran de derecha a izquierda (en sentido antihorario) la clarividencia es negativa. 
La diferencia más importante tal vez  entre la clarividencia positiva y negativa radica en que mientras el  clarividente positivo puede manejar a voluntad su facultad, el clarividente negativo resulta engañado; ya que lo que percibirá realmente, son formas que existen dentro del infraconsciente de la naturaleza. 
Como ya mencionamos con anterioridad, es necesario  para el desarrollo de la clarividencia positiva someternos a serias disciplinas esotéricas y dedicarnos a estudiar las obras de los grandes autores como: Samael Aun Weor, Helena Petrovna Blavatsky, Sivananda, Arnoldo Krumm Heller, Rudolf Steiner, etc...  
 
Como desarollar su don
Mayormente, aunque no en todos los casos, las personas desarrollan sus capacidades adivinatorias o de clarividencia a través de sus sueños, lo que se conocen como sueños premonitorios. En realidad todo el mundo en algún momento de su vida ha tenido alguno que otro sueño de este tipo, otra cosa es que no los lleguen a recordar.
Cuando sucede que alguien  comienza a recordar estos sueños y  que estos se cumplen nos encontramos ante alguien que podrá con cierta práctica y control llegar a dominar este poder y a partir de ahí  utilizarlo de manera  muy adecuada, ayudando con el a los demás, o al menos a sí mismo y a la gente cercana.
La clarividencia, por ende se puede considerar como el  control absoluto de la videncia, que ya no es tanta intuición sino que se posee dentro de ella  mucha más claridad, pero al mismo tiempo se refiere a otra clase de visiones, porque así como es videncia es también enseñanza.
Trataré de explicarme. Cuanto alguien  alcanza y desarrolla la visión, lo que llega a hacer  es poder ver los diferentes tipos energías de la persona, el aura, espíritus, etc. Con la videncia lo que se trata es de concentrarnos en aquello que nos preocupa o cuya respuesta es lo que buscamos. Con la clarividencia intervienen  más algo que aprender, pero sobre todo interviene la comunicación con guías espirituales, que  entre otros serán los que nos muestran y nos enseñan cosas.
Obviamente  que un clarividente manejará  de una forma más perfecta la videncia que alguien que no lo es. Ahora  dentro del nivel de consultas del Tarot realmente que alguien diga que es clarividente no es realmente importante, por eso yo mismo que además de vidente, el clarividente no acostumbro a ponerlo, ya que en realidad cuando una persona llama,  lo que ella  busca es que responda a sus preguntas, no pretende contacte con sus guías para que puedan aprender algún misterio desconocido, además esto tampoco funcionaría dado a que ellos mismos tendrían que contactar con sus propios guías.
 
Cómo pasar de ser vidente a ser clarividente
Esto pues es muy sencillo, solo se debe  trabajar en ello. Una vez que se consigue ser vidente con la práctica, el control, la relajación, la meditación, de desearlo y de saber que hay posibilidad de lograrlo. También es bastante importante no poner resistencia a ello, en especial si lo que se busca es desarrollar, no debemos  tenerle miedo, ya que no  hay nada a lo que temer, debemos  dejarnos llevar, a la mente, con esto  debemos conseguir recibir deforma relajada las imágenes e información  que buscamos.
¿Cómo saber al realizar una consulta si una persona es vidente o clarividente?
Bueno en  verdad la mayoría de la gente que se anuncia como vidente es en realidad clarividente, bueno aquellos que realmente lo son. Aquellas personas que realmente poseen el don de la clarividencia es gente que con solo el hecho de comenzar a hablar con ellos te das cuenta que tienen una gran luz interior, como algo que te contagia y que es capaz de hacerte ver problemas que tú tienes y que tú mismo ni te habías percatado o que sí te habías hecho pero que los habías dejado de lado debido a que no sabías de que manera solucionarlo
Cómo desarrollar su clarividencia?
Cuando tratamos de responder la interrogante "¿cómo desarrollar la clarividencia?" tenemos que tener en cuenta que lo primero a desarrollar tendrá que ser el tercer ojo, y para conseguir que éste  funcione, debemos conseguir cargar totalmente de energía espiritual de triple naturaleza los tres chakras superiores, esta energía espiritual fluye desde el alma hasta el aura. 
Dichas energías como bien se debe suponer provienen desde tres planos espirituales distintos, los cuales se denominan, Buddhi, Atma, Dharma, quienes precisamente son los encargados de llenar de energía, la glándula pineal y pituitaria. Habrá qué, de todos modos, tener en cuenta que lograr la apertura del tercer ojo no es para nada una labor sencilla puesto que los componentes de éste representan a los mismos materiales con los que se debe buscar la tan ansiada apertura. 
Como bien hemos explicado, el tercer ojo representa un centro energético cuando se trata de desarrollar la clarividencia y la labor de este centro energético es producir la entrada y la salida de dicha energía; para conseguir activarlo y de esta forma lograr desarrollar la capacidad de clarividencia es necesario: un cambio en la personalidad; construir el Antakarana (puente que permite el paso de la energía); dirigir todas nuestras energías hacia los tres chakras superiores; reconstruir el aura; hacer un compromiso con un desarrollo espiritual y una vez conseguido esto, el tercer ojo iniciará un desarrollo gradual hasta que lleguemos a controlar completamente esta nueva facultad. Es así que respondemos la pregunta de "¿Cómo desarrollar la clarividencia?" de manera rápida y concisa.
 
Para desarrollar la clarividencia necesitamos:
Ingredientes:
tela de algodón de color violeta
cristal de cuarzo rutilado
2 amatistas vela blanca
vaso con agua
incienso de sándalo
cassette de música suave o de relajamiento oración de la Magna Presencia
 
Preparación:
Realice con la tela morada una especie de diadema, rellénela por dentro con algodón y cosa tres pedazos de elástico (resorte) cosidos a un botón para sostener cada uno de los cristales, procurando que se ubiquen  estos a los lados y al centro del tercer ojo, el cuarzo rutilado en el centro y las dos amatistas a los lados. Por la noche, treinta minutos antes de irse a dormir, encienda la vela y el incienso, coloque junto el vaso con agua, ponga la música y coloque la diadema sobre su cabeza. Respire profundo siete veces y rece la oración. Este ritual se realiza nueve veces, de preferencia los días miércoles, viernes o domingo.
De  otro lado la clarividencia y la precognición se relacionan con una información que se obtienen en el mismo momento y por tanto  no se estaría usando  la memoria sino la clarividencia propia.
 
Y ahora mucha luz, paciencia y dedicacion.